Coloquio de literatura en el siglo XIX aborda la crítica literaria de las mujeres en Chile

La Escuela de Educación en Castellano desarrolló la actividad titulada “Literatura chilena del siglo XIX: La configuración de las y los intelectuales del 1800”.

En el contexto del proyecto Fondecyt Regular, titulado “Almanaques seculares chilenos (1850-1930): el origen desconocido del magazín en Chile”, dirigido por la Dra. Marina Alvarado, se desarrolló un coloquio con el objetivo de problematizar el surgimiento de los y las intelectuales chilenos a mediados del siglo XIX.  Para ello, la Dra. Darcie Doll, investigadora de la Universidad de Chile expuso sobre la constitución de la crítica literaria escrita por mujeres.

En la actividad también formaron parte del panel como comentaristas la Dra. Patricia Poblete de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y el Dr. José de la Fuente, académico de la Escuela de Educación en Castellano de la UCSH.

“La crítica literaria de mujeres en Chile: las precursoras y las contradicciones frente a la literatura nacional”, es el título del capítulo donde la Dra. Doll aborda el tema en el libro Género y Memoria de América Latina del Centro de Estudios Trasandinos y Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Cuyo.

En exposición la académica de la U. de Chile describió el conjunto de factores que permiten situar a las escritoras chilenas, comenzando con las que publican a partir de la primera década del siglo XX. “El punto de partida es la construcción de las trayectorias de inserción de las mujeres escritoras en el espacio público y cultural, como principal criterio, así como la a firma de gestión y discursos producidos por ellos; y en forma segundaria y referencial, la fecha de nacimiento y las décadas en que comienzan  a publicar”, explicó.

En este sentido la investigadora realiza una caracterización de las sujetas escritoras a partir de su proveniencia social y cultural, la forma en que asumen la autoría, la articulación de la escritura con otras prácticas y actividades consideradas como gestión cultural, la relación con tendencias y movimientos literarios, la producción de discursos críticos de la cultura y la sociedad, la profesionalización literaria y las relaciones con los medios de comunicación de masas, incluyendo las propias posibilidades de publicar o no.

Así la académica Darcie Doll reconoce tres grupos de mujeres escritoras chilenas, que se impulsan en el espacio literario a través de publicaciones en la prensa, medio que había sido despreciado por sus pares hombres en la época. El primer grupo “las precursoras” comienzan a publicar alrededor de 1905, el segundo grupo de “las profesionales” lo hacen desde 1918 y, finalmente, “las profesionales” se instalan desde más menos el 1930. Son estas últimas las que “van a marcar la inclusión definitiva de las mujeres en la escritura nacional, ya reconocidas como mujeres escritoras y no como señoras que se dedican a la literatura”, destacó Doll.