Workshop sobre Lenguaje Inclusivo UCSH

Worshop sobre Lenguaje Inclusivo en la UCSH pone en contexto distintas miradas académicas sobre el uso de palabras como “todes”

“Hola a todos, todas y todes” fueron las palabras con que se dio inicio al primer Workshop sobre Lenguaje Inclusivo desarrollado por la Revista Literatura y Lingüística (LyL) de la Escuela de Educación en Castellano y el núcleo de Investigación Prácticas Lectoras y Escritura Académica (PLEAc) del Centro de Estudios en Educación y Aprendizaje Basado en la Comunidad de la Facultad de Educación de la UCSH el 15 de mayo.

Esta instancia invitó por primera vez a discutir en el ámbito académico en torno al uso de palabras como “todes”, “amigues”, etc., uno de los temas que más ha tomado fuerza en los últimos años entre los hablantes del español, de la mano con los movimientos feministas.

“Este tema que todavía tiene cierto matiz de novedad, en realidad no es tan nuevo”, introdujo el Editor de contenidos de Lingüística de LyL, profesor Gabriel Valdés, al iniciar el conversatorio. “Si recordamos un poco el trabajo que sienta las bases o establece más bien la postura de la Real Academia, es del 2002. Y este ya surge como reacción a todo un movimiento social que estaba detrás y que estaba pidiendo cierto pronunciamiento”, agregó.

“En esa lógica, el principal valor es el interés social que este movimiento ha generado. Pensemos en cómo el movimiento del lenguaje inclusivo ha logrado permear a esferas como la educación, esferas como la política y ha logrado que ciertas instituciones incluso adopten cambios que hace algunos años quizás en eran impensados”, sostuvo el académico. “En este sentido, la discusión ya no está centrada en si estamos de acuerdo o no con esta nueva tendencia, sino en cómo, cuándo y dónde la implementamos”, concluyó.

Visiones de la academia de la Lengua Chilena

El primer encargado en referirse al tema, fue el académico de la Universidad Católica Silva Henríquez, Dr. Luis Barrera, miembro de la Academia Venezolana de la Lengua y que colabora con la Academia Chilena de la Lengua. El doctor en lingüística compartió, como parte de sus resultados de investigación, que a priori “el masculino inclusivo plural forma parte del imaginario colectivo”.

El Dr. Barrera hizo hincapié en que “alguna gente se burla de esto, pero a mí entender no es para tomárselo con humor”. “Desde la academia, desde las universidades, tenemos que tomarnos este problema en serio, porque es un fenómeno que ya no lo detiene nadie. Los fenómenos lingüísticos son permanentes. Cuando estos asuntos del lenguaje empiezan a circular dentro de las masas de hablantes, es que algún efecto final ha de tener”, agregó.

Posicionándose desde una perspectiva neutra, viendo el problema, estudiándolo y analizándolo desde una perspectiva universitaria, el investigador Luis Barrera plantea que la única forma que “tiene cierto sentido” en el lenguaje inclusivo es el uso de la “e”, ya que grafemas como “@”, “=” o “x” son imposibles de reflejar en la oralidad. Esto, porque rompe “con el binarismo implícito, porque no hemos tomado en cuenta que en este momento de la cultura hay personas que no se sienten ni masculinos ni femeninos, el caso de la “e” permitiría incluirlos prácticamente a todos”, explica. “No obstante, dada la tradición, de momento no hay mucha garantía de éxito para la “e””, concluye el lingüista.

El otro invitado a la mesa inicial, fue el académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Dr. Carlos González, miembro de la comisión de gramática de la Academia Chilena de la Lengua, quien destacó que el uso del lenguaje inclusivo en Chile tiene un tono elitista. “Quienes lo usan son socialmente parte de una elite intelectual, personas universitarias que adhieren al movimiento feminista y no ha traspasado al uso común de los hablantes generales. La persona de la calle no lo usa salvo a sentido un poco cómico, porque se siente como algo ajeno. Si llegara el día en que efectivamente se dijera de manera normal, efectivamente estaríamos en un momento en que ya se hubiera implantado en el sistema lingüista”, insistió.

Visiones interculturales

La segunda mesa del workshop, estuvo compuesta por la docente de la Universidad Alberto Hurtado, Dra. Rosa Gaete, la académica de la Universidad de Chile, Soledad Chávez y por las investigadoras del núcleo Educación e Interculturalidad para la Justicia Social del Centro de Estudios en Educación y Aprendizaje Basado en la Comunidad de la UCSH, Dra. Silvia Castillo y Simona Mayo.

Las académicas de la UCSH, señalaron que hay una tensión con la norma: en espacios informales, el registro tiende a ser aceptado, mientras que en instancias laborales o evaluaciones escolares y universitarias, se generan desencuentros. Por lo mismo, plantearon que un punto importante a trabajar es “cómo esto empieza a permear la formación de nuestros estudiantes”.

En este sentido, la Dra. Castillo puso énfasis a que el tema debe ser pensando en cómo se aborda, por ejemplo, en la formación docente, ya que los estudiantes “tienen esta idea de que si el docente a cargo del curso, las autoridades o la academia, lo están utilizando, entonces ellos también pueden hacerlo. Encuentro que ahí también hay un tema de subalternidad, de cómo yo me construyo en relación con el otro, entonces eso también hay que revisarlo”, concluyó.